¿Cuánto puedo gastar en una vivienda? Aprende a calcular tu presupuesto
Antes de empezar a buscar casa, hay una pregunta que deberías responder: ¿cuánto puedes gastar realmente en una vivienda? Conocer tu presupuesto desde el principio te ayudará a evitar falsas expectativas, ahorrar tiempo y centrarte únicamente en viviendas que encajan con tu situación económica.
¿Por qué es importante saber cuánto puedes gastar en una vivienda?
Muchas personas empiezan a buscar vivienda sin tener claro cuál es su presupuesto real. Entran en portales inmobiliarios, guardan las casas que más les gustan e incluso organizan visitas sin saber si realmente podrán comprarlas.
El problema aparece cuando hacen números. Descubren que necesitan más ahorros de los que imaginaban, que la cuota de la hipoteca supera lo que pueden asumir o que los gastos de compra hacen que esa vivienda ya no sea una opción.
Saber cuánto puedes gastar en una vivienda antes de empezar la búsqueda evita esa situación. No solo te permite ahorrar tiempo, sino que también te ayuda a tomar decisiones con mayor tranquilidad y a buscar viviendas que realmente están a tu alcance.
Comprar una vivienda es una decisión importante y cuanto mejor conozcas tu presupuesto, más sencillo será todo el proceso.
¿Cómo calcular cuánto puedes gastar en una vivienda?
No existe una cantidad igual para todo el mundo. Tu presupuesto dependerá de diferentes factores que conviene analizar antes de empezar a buscar casa.
Tus ingresos
El primer aspecto que tendrás que tener en cuenta son tus ingresos mensuales.
Las entidades financieras valoran tanto la cantidad que ganas como la estabilidad de esos ingresos. Un contrato indefinido o unos ingresos constantes suelen facilitar el acceso a una financiación mayor que una situación laboral más inestable.
Tus ahorros
Aunque la financiación depende de cada caso, normalmente necesitarás disponer de una cantidad ahorrada para poder comprar una vivienda.
Ese ahorro servirá para cubrir la entrada y una parte de los gastos asociados a la compra. Cuanto mayor sea el ahorro disponible, mayor será también tu margen de maniobra.
Tus gastos mensuales
No basta con mirar cuánto ganas. También es importante analizar cuánto gastas.
Si actualmente tienes préstamos personales, financiación de un coche u otros compromisos económicos, tu capacidad para asumir una nueva cuota hipotecaria será menor.
Tu situación financiera
Cada comprador tiene unas circunstancias diferentes. La edad, la estabilidad laboral, el nivel de endeudamiento o incluso el tipo de vivienda que quieras comprar pueden influir en la financiación a la que podrás acceder.
¿Cuánto dinero suele prestar un banco?
Aunque cada caso se analiza de forma individual, la mayoría de entidades financieras suele conceder hasta el 80 % del valor de la vivienda cuando se trata de una residencia habitual.
Eso significa que el comprador debe aportar aproximadamente el 20 % restante como entrada.
Por ejemplo, si el precio de la vivienda son 300.000€, la financiación aproximada será de 80% de 300.000€, es decir, 240.000€ por lo que la entrada necesaria será de 60.000€ (+ otros gastos como impuestos, gastos de gestoría, notaría, etc)
* Estos importes son orientativos y pueden variar según la entidad financiera y el perfil de cada comprador.
No olvides los gastos de compra
Uno de los errores más frecuentes es pensar únicamente en el precio de la vivienda.
Comprar una casa implica otros gastos que conviene tener en cuenta desde el principio, como los impuestos, la notaría, el registro de la propiedad, la tasación o la gestoría.
Además, si la vivienda necesita alguna reforma o quieres amueblarla antes de entrar a vivir, también deberás incluir esos costes dentro de tu planificación.
Conocer el presupuesto completo desde el inicio evitará sorpresas cuando llegue el momento de firmar.
¿Qué cuota mensual es recomendable?
Existe una recomendación ampliamente utilizada tanto por entidades financieras como por asesores especializados: que la cuota mensual de la hipoteca no supere aproximadamente entre el 30 % y el 35 % de los ingresos netos mensuales.
Por ejemplo, si en casa entran 3.000 € al mes, lo recomendable sería que la cuota hipotecaria no superase los 900-1.050 € mensuales.
No es una norma obligatoria, pero sí una referencia que ayuda a mantener una economía equilibrada y a disponer de margen para afrontar imprevistos o seguir ahorrando.
Errores habituales al calcular el presupuesto
Buscar vivienda antes de hacer números
Es fácil enamorarse de una vivienda y descubrir después que no puedes comprarla. Empezar por el presupuesto evita muchas decepciones.
Pensar únicamente en la hipoteca
La cuota mensual es solo una parte del coste de comprar una vivienda. También tendrás que asumir la entrada y los gastos asociados a la operación.
No dejar margen para imprevistos
Mudanza, pequeños arreglos, muebles o electrodomésticos son gastos que muchas veces no se tienen en cuenta y que pueden suponer un desembolso importante.
Ajustar el presupuesto al máximo
Comprar una vivienda no debería dejarte sin capacidad de ahorro. Es preferible buscar una vivienda que puedas pagar con comodidad que asumir una cuota que comprometa tu tranquilidad durante los próximos años.
Conocer tu presupuesto es solo el primer paso
Saber cuánto puedes gastar te permitirá buscar vivienda con mucha más seguridad, pero no es el único aspecto que debes tener en cuenta. También es importante definir qué tipo de vivienda necesitas, qué zonas encajan con tu estilo de vida y cuáles son tus prioridades para tomar una buena decisión.
En Viviendea creemos que encontrar vivienda debería empezar precisamente por el comprador, no por los anuncios.
Por eso hemos creado herramientas que te ayudan a tomar decisiones desde el principio del proceso
Calculadora de presupuesto, para conocer cuánto podrías destinar a la compra de una vivienda antes de empezar a buscar.
Tu perfil de búsqueda en Viviendea, donde puedes indicar cómo es la vivienda que buscas, tus preferencias y tu presupuesto para recibir únicamente opciones que realmente encajan contigo.
De esta forma, en lugar de perder horas revisando cientos de anuncios, empiezas la búsqueda con una idea clara de lo que puedes comprar y de la vivienda que realmente necesitas.